-Ana Karen Reyes
@anakareninarv

 

“Y la culpa no era mía ,ni donde estaba, ni como vestía” llevaba días con esa canción en la cabeza, coro de la consigna feminista “Un violador en tu camino” que cantaron el colectivo Las Tesis en Chile. Había escuchado que el viernes 6 habría una intervención en la FIL, tenía dos imágenes con diferentes horarios, al final decidí ir a acompañar a una amiga que visitaba la ciudad.

 

Al llegar a las 5 p.m. aproximadamente vi los pañuelos verdes en la explanada de la expo Guadalajara, los medios las rodeaban y era imposible ver con claridad, me dirigí a las taquillas, me encontré con dos exalumnas quien me tomaron de los brazos y me dijeron “vamos a gritar con las feministas”, les dije que fueran (tenía que esperar a mi amiga) pero no pude evitar sentirme orgullosa de ellas y de su espíritu de lucha. Ingresamos a la FIL y después de deambular mi amiga me llevó a una presentación que comenzaba a las 6 p.m, recorrimos la FIL en busca del salón y al encontrarlo entramos en silencio, la presentación ya había comenzado y había algunos asistentes, en la mesa de ponentes estaban: María Fernanda Ampuero, presentadora y a su lado Karen Villeda, autora del libro Agua de Lourdes: Ser mujer en México. Ahí estaba: un pañuelo verde sobre la mesa, otro en el micrófono de Karen y otro en la muñeca de Ampuero.

 

Las observé con atención y fascinación, mientras comentaban lo necesario de recuperar espacios y asentí cuando escuché “Siento ira de que me quiten mi derecho a andar en la calle”, hablaron también de la necesidad de organizarnos, de cuidarnos, de esta generación de escritoras que se quiere, se protege y se enorgullece la una de la otra. Salí de la presentación con una sonrisa y al dirigirme a otros salones ahí estaban: afuera del área internacional, en filas, rodeadas de medios y de un público expectante, comenzaron a cantar, me llegó un mensaje por airdrop con la canción, sonreí y me prometí aprendérmela para en la siguiente ocasión dejar de ser parte del público que las miraba en su mayoría con respeto y en silencio y pasar a ser parte de ellas, pues más que nada sentí una solidaridad y un orgullo de ver tanta valentía. Caminé hacía una presentación, todo esto acompañando a mi amiga foránea con la que compartía la admiración por lo que estaba sucediendo, al salir ahí estaban de nuevo, marchando por la FIL, protegidas por seguridad, aplaudí con ellas y sonreí.

Intervenci—n «Un Violador en tu Camino», dentro de la XXXIII Feria Internacional del libro en Guadalajara, Jalisco, MŽxico. Viernes 06 de diciembre del 2019. (© FIL/ NABIL QUINTERO)

Intervención feminista “Un violador en tu camino” del colectivo chileno Las Tesis en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, México, viernes 6 de diciembre del 2019. (© FIL/PAULA ISLAS)

 

Llegó la hora de irme, pero no sin antes dirigirme al stand de la UNAM, a buscar una revista que había visto en un tuit titulada FEMINISMOS, salí pensando en lo importante de informarme, de aprenderme la consigna. Al caminar vi humo, quemaban libros, una señora a mi lado dijo “me dan ganas de llorar”, no era un comentario positivo, sin embargo yo salí llena de una energía de la que ellas me habían contagiado, sentí orgullo en un país donde suman casi 3 mil mujeres asesinadas en este año, donde el acoso y abuso es pan de cada día, donde las burlas hacía el movimiento se hacen presentes, donde no se puede salir sola a la calle y donde el miedo nos invade constantemente por la duda de si regresararemos a casa o seremos una cifra más. En ese momento, me dije no están solas, no estamos solas, ellas me representan, y como desde hace mucho tiempo lo había decido no solo perdí el miedo a llamarme feminista si no, gané las ganas de luchar, y de cantar “Y la culpa no era mía, ni donde estaba, ni como vestía”.

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